Fashion Revolution lanza el Índice de Transparencia 2019

En un sector tan descentralizado, es muy probable que muchas de las prendas que vestimos hayan pasado por más de 20 operarios de diversos países. Para garantizar que todos los trabajadores de la industria de la confección accedan a unas condiciones laborales dignas, es necesario disponer de información fidedigna, accesible y transparente.

Para favorecer una mayor transparencia y responsabilidad que ayuden a hacer de la moda una fuerza para el bien, Fundación C&A, en alianza con la Unión Europea, ha promovido el lanzamiento del Índice de Transparencia de la Moda 2019 elaborado por Fashion Revolution.

En esta su cuarta edición, el índice compara el nivel de transparencia de 200 marcas y minoristas teniendo en cuenta sus políticas y compromisos, la gobernanza y trazabilidad y la prestación de asistencia y de medidas de recuperación a proveedores, así como cuestiones de actualidad, que en 2019 se centraron en las Metas de Desarrollo Sustentable.

Los resultados de este año son prometedores. Por la primera vez desde que se lanzó el índice, las marcas obtuvieron puntuaciones por encima del 60%, lo que muestra que se están ya adoptando medidas reales y tangibles de divulgación de sus políticas, prácticas e impactos sociales y medioambientales. En conjunto, hubo un incremento del 8,9% en la puntuación promedio de entre las 98 marcas examinadas desde 2017, y 11 de ellas incrementaron sus puntuaciones por encima del 10% solamente en el último año.

Aparte de la mejora en la divulgación de las marcas de la lista de proveedores, el informe muestra también que el 55% de las marcas hacen públicas sus emisiones anuales de carbono. De estas, un 19.5% divulga también las emisiones de carbono de la cadena de suministro, donde se origina más del 50% de las emisiones de la industria.

Además, este año solamente cinco marcas obtuvieron una puntuación cero, frente a las nueve del pasado año, lo que muestra que son cada vez más las marcas que apuestan por la transparencia.

Trabajo continuo en favor de la transparencia

Pese a las visibles mejoras, queda aún mucho camino por recorrer. Ninguna marca ha puntuado aún por encima del 70%.

Según afirma Sarah Ditty, directora de Política de Fashion Revolution y autora del informe, “aún faltan datos precisos sobre los resultados y los impactos de estos esfuerzos. Las principales marcas facilitan muy poca información y escasos datos sobre sus prácticas de compra, lo que significa que seguimos sin tener visibilidad sobre lo que las marcas están haciendo para ser aliados comerciales responsables ante sus proveedores”. El índice muestra que únicamente el 9% de las marcas divulgan un proceso formal de recolección de retroalimentación de sus proveedores sobre las prácticas de compra de la empresa, y que apenas un 6.5% de las marcas publican políticas de pago a 60 días a sus proveedores.

“Las marcas tienen ahora que dar el siguiente paso, más allá de sus proveedores directos, y dar transparencia a quienes realmente se encargan de teñir, cortar y también producir los tejidos”, señala Jill Tucker, directora del Programa de Derechos Laborales de Fundación C&A.

“De este modo, además de saber con certeza quién fabrica nuestra ropa, podremos también trabajar para garantizar mejores condiciones laborales en toda la cadena de suministro”, añade. 

Las señales de cambio, aun siendo esperanzadoras, apenas suponen el comienzo de esta Revolución de la Moda. Para fomentar aún más la transparencia en el sector de la moda, Fundación C&A ha renovado recientemente su alianza con Fashion Revolution por otros tres años, y así continuar apoyando y dando escalabilidad al Índice de Transparencia de la Moda.