Antes de la cadena de bloques, conseguir la dirección correcta: fomento de la colaboración a través

Por Natalie Grillon

Compartir

Cadena de bloques. Trazabilidad. Identificaciones digitales. Transparencia. Muchos de nosotros hemos oído hablar de estos nuevos modelos y tecnologías tan emocionantes que se mencionan en las conferencias del sector textil mientras buscamos soluciones que lo conviertan en una industria más sustentable.

 

Sin embargo, hay un problema que afecta a todo el sector y del que apenas se habla que debe resolverse para poder sacarle partido y aprovechar el potencial de esas ideas y tecnologías.

 

Tenemos la dirección equivocada.

 

Me refiero a cientos de miles de direcciones incompletas, incorrectas o distintas, que varían incluso cuando se refieren a la misma fábrica.

 

El desafío de los datos erróneos

 

Las bases de datos de organizaciones como proveedores de software, marcas/minoristas, iniciativas de múltiples partes interesadas (MSIs) y empresas de auditoría, contienen errores en los nombres y direcciones de las fábricas de ropa. Esta situación hace que sean necesarios cientos o incluso miles de horas de introducción y análisis manual de datos para poder utilizar las listas de proveedores. También implica que los sistemas de software de las distintas organizaciones no pueden transmitir o compartir datos a nivel de fábrica.

 

La geocodificación de una fábrica con una dirección incorrecta o incompleta genera desafíos en términos logísticos, operativos y de transparencia. Los auditores visitan las fábricas equivocadas y las marcas pueden encontrar dificultades incluso en la trazabilidad del primer nivel de su cadena de suministro.

 

Las cadenas de suministro del sector textil se caracterizan por una naturaleza dinámica; algunas grandes marcas mundiales actualizan sus proveedores con una frecuencia que puede llegar a ser mensual. Por ello la exactitud de los datos, empezando por el nombre y la dirección de las fábricas, cobra una importancia fundamental. ¿Cómo pueden obtenerse los resultados positivos que ofrecen la trazabilidad de la cadena de suministro o las etiquetas RFID, entre otros, si se parte de datos erróneos?

 

Datos abiertos para resultados compartidos

 

Open Apparel Registry (OAR, registro abierto de la confección), presentado esta semana, tiene por objetivo convertirse en el recurso de referencia a la hora de identificar las fábricas de confección de todo el mundo, así como sus afiliaciones, mediante una base de datos abierta y estandarizada de los nombres y las direcciones de todos los proveedores, además de impulsar colaboraciones destinadas a mejorar los resultados de los distintos actores del sector.

 

OAR es una herramienta libre que muestra en un mapa las fábricas de ropa de todo el mundo y asigna un número de identificación único a cada una de ellas. Reúne en un mapa y una base de datos centralizada y libre de las distintas listas de proveedores de los actores del sector. Cualquiera podrá identificar una fábrica de ropa, informarse de sus afiliaciones y aportar información exacta sobre dicha fábrica.

 

 

La base de datos que recopila los nombres, direcciones y afiliaciones de las fábricas parte de datos públicos y aportados y utiliza un algoritmo avanzado de asociación de nombres y direcciones desarrollado por la empresa de software geoespacial Azavea. La herramienta es gratuita y está a disposición de cualquier organización que desee actualizar y estandarizar una lista de proveedores incluidos en la base de datos, consultar las afiliaciones de las fábricas y utilizar el número de identificación de OAR como identificación única en varios sistemas de software y bases de datos.

 

Colaboración en acción

 

En cuanto contemos, como sector, con un conjunto común y estandarizado de nombres y direcciones e identificaciones únicas compartidas, empezarán a surgir todo tipo de oportunidades que permitirán una colaboración catalítica. Gracias a este mapa y base de datos libre, podemos dejar atrás el estatus quo de datos erróneos y duplicación de esfuerzos en el sector de la confección, pasando a un futuro de datos exactos y compartidos, de interoperabilidad entre sistemas y de colaboración entre cadenas de suministro.

 

Vemos cómo ya están empezando a surgir algunas colaboraciones de este tipo. En uno de nuestros grupos de trabajo OAR, grandes proveedores de software y MSIs del sector están trabajando para desarrollar conjuntamente una integración API OAR que permita la estandarización de datos en sus bases de datos. Imaginemos que todas las grandes plataformas utilizaran el mismo nombre y dirección para una fábrica, cómo eso resultaría en la capacidad para compartir perfiles de datos que proporcionen una visión general amplia de una fábrica.

 

Actualmente, las ONG están utilizando la plataforma para ponerse en contacto de forma proactiva con las marcas y minoristas afiliados con las fábricas de su región para desarrollar nuevos programas. Las marcas han compartido sus planes de utilizar OAR para la publicación de sus listas públicas de proveedores, en lugar de publicar mapas o PDF en sus propias páginas web.

 

¿Qué depara el futuro?

 

Mientras OAR da sus primeros pasos, a la espera de que se publiquen nuevas características en el próximo par de años y de que se incorporen las aportaciones de los usuarios, nos interesa mucho ver cómo el sector utiliza OAR y qué resultados tangibles se pueden obtener gracias a este recurso libre y compartido. Esperamos que OAR inspire más proyectos de datos abiertos y tecnologías colaborativas en el sector, generando resultados positivos tangibles para todas las partes interesadas.

 

Consulta más información en info.openapparel.org para obtener más información sobre OAR e inscribirte a nuestra lista de correo.

 

Natalie Grillon es Directora de Proyecto en Open Apparel Registry. Ha gestionado la participación de las partes interesadas y de actores externos desde la concepción del proyecto en 2017. Antes cofundó Project JUST, una herramienta en línea para ayudar a los consumidores a cambiar su forma de comprar ropa. Es Fellow de Acumen y fue voluntaria del Peace Corps Mali ‘09.