Vida Después del Trabajo Forzado: Las Agricultoras de Rosas

En la serie “Vida Después del Trabajo Forzado" de Fundación C&A, el fotógrafo Ryan Lobo conoce a mujeres que han reconstruido sus vidas después de trabajar en alguna forma particular del trabajo forzado llamado Sumangali. Ellas han compartido sus historias personales de amor, lucha y esperanzado para el futuro.

Cuando la Sra. Krishnaveni dejó las maquilas, todo lo que tenía era un terreno de dos acres. Pero no tenía dinero para empezar a cultivarlo. Ella buscaba desesperadamente recursos cuando entró en contacto con la organización Serene Secular Social Service Society (5s).

El staff de 5s ha trabajado con varias mujeres en su aldea y sugirieron que las mujeres unieran sus esfuerzos. Un grupo de 5 mujeres se unió; juntas formaros un Joint Liability Group (Grupo de Responsabilidad Conjunta) y consiguieron su primer préstamo en el banco. Las mujeres decidieron que pondrían su parte del préstamo en el terreno de la Sra. Krishnaveni para empezar su propio negocio: un cultivo de rosas.

Ninguna mujer en ninguna de sus familias había tenido un negocio antes. Era un territorio completamente nuevo para ellas, así que naturalmente estaban ansiosas. Gracias al entrenamiento y preparación en técnicas de agricultura de 5s, ganaron mayor confianza.

Las mujeres aprendieron cómo arrendar árboles de coco, mango y guayaba; aprendieron sobre la economía de un jardín de flores, el manejo de abono, a tejer con hojas de coco y a hacer canastas de bambú. Comenzaron a administrar su grupo y a compartir tareas; cada una tomaría turnos para regar el jardín, y todas trabajaron juntas para fertilizarlo, deshebrar y arrancar la maleza. Si un miembro de su equipo se enfermaba o necesitaba tiempo para cuidar de sus hijos, esposos, padres y/o suegros todas se ayudaban entre ellas.

Pronto comenzaron a vender sus rosas a comerciantes de flores que venían directamente a su jardín. Las flores muchas veces terminaban como ofrendas en los templos o para festivales religiosos. Durante la temporada baja cuando el precio de las flores baja, las mujeres hacían guirnaldas para vender en las florerías de su aldea o directamente a los templos.

No necesito pedir dinero a mi marido o a mis suegros. Ahora ellos me lo piden a mí.”
Ex-trabajadora Sumangali - Sra. Krishanveni

"Con los ingresos de nuestras rosas podemos apoyar a nuestras familias de cualquier forma. Pagamos por gastos de educación y de salud, también para nuestros niños." nos explica una de ellas.

Con sus ingresos, la Sra. Krishnaveni ha obtenido el arrendamiento de un árbol de coco. Mientras la Sra. Maheshwari empezó a construir su propia casa, algo que no se ha escuchado en su aldea. La Sra. Jothimani pagó por sus facturas médicas y la Sra. Ithayarani, parte de una gran familia, puede contribuir de manera significativa al ingreso familiar. Mientras la joven Sra. Nithya, está orgullosa de poder mantenerse sola sin tener que pedir prestado de los prestamistas locales.

Como grupo, las mujeres pagaron su préstamo en 11 cuotas, aún que se hayan comprometido a pagarlo en 18. El próximo año, planean pedir otro préstamo para crecer su negocio.

La historia de este grupo de mujeres nos recuerda de la resistencia de las personas que trabajan en la industria textil. En Fundación C&A estamos comprometidos en trabajar juntos con colaboradores como Freedom Fund y 5s para erradicar para hacer de la moda una fuerza para el bien.