La generosidad ilimitada de una hija en India

Por Ryan Lobo. Fundación C&A 7/2/2017

El fotógrafo Ryan Lobo, a lo largo de sus trabajos encomendados por la Fundación C&A, ha conocido a muchas mujeres que trabajan duro y bajo condiciones adversas para construir su futuro. Algunas de ellas, con total desprendimiento, han compartido con nosotros sus historias de lucha, amor, y esperanza por el futuro.

Mi nombre es Ruthra y tengo 20 años. Desde hace año y medio he trabajado en molinos de algodón. Al principio odié trabajar ahí porque no podía siquiera escuchar mis propias palabras. El ruido del molino es un rugido incesante. Estoy tan cansada todo el tiempo que hasta me resulta difícil hablar. Toma tiempo volver a habituarse al silencio después de salir del molino.

Trabajo turnos de ocho horas al día que se rotan semanalmente, así que además tengo que trabajar por las noches. Desde que mis turnos cambian no puedo dormir bien. Por si fuera poco, hasta hoy no teníamos mascarillas contra el polvo a pesar de que el polvo de algodón es muy fino, y muchas compañeras sufren problemas respiratorios.

Hoy por fin, 5s y el Sindicato de Trabajadores Textiles de Tamil Nadu (TTCU por sus siglas en inglés) nos proporcionaron las máscaras.

Aunque odio trabajar en los molinos de algodón, lo hago por mi madre. Tengo dos hermanas mayores y un hermano menor. Mis padres se divorciaron, así que mi hermano menor y yo vivimos con mi madre, quien trabaja como peona en sitios de construcción y gana muy poco, alrededor de 80 Rupias al día (1 Euro ó 20 Pesos mexicanos) por su duro trabajo físico. El dinero que gano en los molinos (6,000 rupias al mes, equivalentes a 85 Euros ó 1,774 Pesos mexicanos) es vital para mi madre y mi hermano.

Pero he podido ayudar a mis hermanas también. Estoy orgullosa de haber podido contribuir con el matrimonio de mi hermana. En India el matrimonio de una mujer es tan importante como caro, pues la familia de la novia tiene que pagar una dote a la familia del novio. También ayudé a mi otra hermana a conseguir trabajo como maestra, sobornando a un oficial de gobierno.

Lo que realmente quisiera hacer con mi salario es asegurarme que mi madre esté segura. Primero la ayudaré a pagar sus deudas con prestamistas, pues debe alrededor de 100,000 rupias (1,400 Euros ó 29,600 Pesos mexicanos) y los intereses son tan altos que devoran todo su ingreso. Mi sueño es comprar una parcela para que mi madre tenga un lugar propio. Está sola y necesita tener esa seguridad. Después me gustaría poder casarme. Pero ahora lo que necesito es que ella esté segura y no descansaré hasta asegurarme que eso suceda.

La historia de Ruthra nos recuerda las increíbles capacidades de las personas que trabajan en la industria del vestir. En la Fundación C&A estamos comprometidos permanentemente en trabajar juntos con aliados como Fundación Libertad (Freedom Fund) y 5s para hacer de la moda, una fuerza de bien.

Fotografías: Ryan Lobo.

Estoy orgullosa de lo que he hecho con mi salario. He ayudado a mis hermanas y mi hermano. No descansaré hasta que mi madre esté segura y a salvo.”
Trabajadora de Sumangali - Ruthra