Azeli de Souza (Zeli) participa en el proyecto ‘Tecendo valor: algodão sustentável na agricultura familiar’ (Tejiendo valor: producción familiar de algodón sostenible).

Junto con la Fundación Solidaridad, estamos probando un modelo de producción sostenible para que los agricultores de la región semiárida de Mina Gerais y Bahía puedan continuar con el cultivo del algodón sostenible, incrementando así el ingreso de sus familias. Zeli es dueña de una de las unidades de demostración, y nos cuenta que ya puede ver la diferencia que la irrigación por goteo (una de las acciones del proyecto) ha hecho en la siembra. En total, se han implementado 32 unidades técnicas en las que se instalaron kits de irrigación. Cuando se compara con técnicas de irrigación tradicionales, la técnica del goteo ahorra agua y trabajo e incrementa la productividad. (Ver aquí otra historia de éxito relacionada con el uso de esta técnica por pequeños agricultores en la India).

“Aquí en nuestra plantación podemos comparar que las áreas irrigadas por goteo se desarrollan más. Las flores del algodón no se caen porque tienen el agua que necesitan. Sin embargo, en las plantaciones que no tienen este tipo de irrigación, vemos que el algodón está bastante marchito.

Tenemos una vida difícil porque la sequía empeora cada año. La irrigación por goteo ha sido una buena solución para enfrentar este problema. Yo siempre voy a las reuniones del proyecto con otras mujeres, como Joaquina (otra pequeña agricultora responsable de una de las unidades de demostración), pero no todos van. 

Saber de este proyecto nos dio esperanza. Antes de la cooperativa, estábamos solos. Como dijeron en la conferencia sobre cooperativismo (parte de los talleres del proyecto), cuando hacemos las cosas solos hay mayor probabilidad de que no salgan bien. Pero cuando una asociación trabaja con nosotros, todo es más fácil. Por ejemplo, es de gran ayuda tener una asociación y mayor conocimiento cuando vendemos la cosecha. 

Trabajamos muy duro y normalmente no vemos un aumento en nuestros ingresos que nos permita sentirnos más seguros y cómodos. Por eso el proyecto nos trajo esperanza. Aprendimos a incrementar la producción, a tener más ganancias y a vivir una vida más tranquila.

Si las formas de sustento por aquí mejoraran, es probable que la gente que se fue de la región buscando mejores oportunidades, regrese. Siempre hemos escuchado de aquellos que se van que este es un buen lugar para vivir. Estamos tranquilos, alejados del estrés urbano. Incluso los jóvenes lo dicen. Espero que así sea con mis dos hijas que se fueron a Uberlândia (ciudad ubicada en la región de Triángulo Mineiro) para tener acceso a mejores escuelas y empleos.

Ya se puede ver la diferencia que la irrigación por goteo ha hecho en la producción.