Algodón orgánico y cultivo intercalado agroecológico: una forma de sustento sostenible

El Sr. Melo es uno de los pequeños agricultores del proyecto que ya tenía previa experiencia en el cultivo de algodón y en el procesamiento de ajonjolí. Su historia de éxito es una inspiración para otros pequeños agricultores, y su presencia en el proyecto también es importante para continuar mejorando el sustento de su familia, con acceso a nuevas técnicas y conocimiento. El discurso de empoderamiento del Sr. Melo está basado en los valores de la agroecología y muestra cómo esta elección ha tenido efecto en su calidad de vida y relaciones sociales. Alimentos sanos y equidad de género son una realidad en la vida del Sr. Melo y su familia.

Mi nombre es Antônio Alberto. Soy un pequeño agricultor, apicultor y también tengo un huerto de hortalizas. Vivo en un asentamiento llamado Alto Paraíso, con otras 23 familias; cada una tiene una casa en una hectárea de tierra y áreas comunes para la plantación. Ahí cultivamos maíz, frijol, algodón, ajonjolí y hortalizas.

Cuando llegué al asentamiento, comencé a cultivar maíz y frijol, y nadie sabía nada sobre cultivo intercalado (sembrar dos o más cultivos en la misma tierra). Practicábamos la quema para limpiar la tierra, pero yo sabía que con eso estaba degradando la zona porque los animales empezaron a desaparecer. El primer año luego de la quema, la tierra produce bien, pero el segundo ya no produce nada.

En 2004, había comenzado el proceso de transición (transición al cultivo de la tierra de acuerdo al concepto de agroecología) cuando Pedro Jorge (director de Esplar, aliado del proyecto) me invitó a una reunión en Choró, en el municipio de Ceará. Visitamos algunas zonas en Tauá en donde la tierra se utilizaba de forma diferente. Fue entonces cuando comencé a aprender sobre cultivo intercalado y a utilizar Neem (pesticida natural que puede reemplazar los agroquímicos). 

Hoy, impulso a otras familias del asentamiento que no usan agroecología a unirse al proyecto, pero no podemos convencer a todos. Algunas personas se han enfermado a causa de los agroquímicos.

Ya estamos en el mercado con la producción orgánica. Vendemos pelusa de algodón y procesamos algodón y ajonjolí a mejores precios. De 50 kilos de ajonjolí de buena calidad, sacamos 10 litros de aceite. Un litro cuesta entre 140 y 150 reales. Así, hoy estamos produciendo alimentos saludables para nuestras familias y para la población, ya que abastecemos el mercado.

El proyecto:

Como parte de este nuevo proyecto, el 15 de febrero planté algodón, tanto Herbaceous como Mocó. Es la primera vez que intento cultivar Mocó y creo que va a resultar muy bien. En cada reunión del proyecto, aprendo cosas nuevas.

La agroecología trata de cuidar el medio ambiente, la madre Tierra y los alimentos; se trata de vivir con todos los seres vivos sin hacerles daño.

CAJA DE TEXTO o información adicional: Agricultores brasileños llaman veneno a los agroquímicos.

INFORMACIÓN ADICIONAL: La cipermetrina es un pesticida que usa para repeler las moscas del ganado. Ahora se produce para su uso en alimentos, pero también es muy común en diversas plantaciones como el frijol. Su costo es menor que el de otras opciones diseñadas para la agricultura.