Historias sencillas que conmueven a millones de personas

Una iniciativa digital que da vida a historias reales de personas de carne y hueso en la industria textil, ha logrado, en su primer año de lanzamiento, generar un cambio en Bangladesh.

 “Made in Equality” es el nombre del sitio y página de Facebook que ilustra las experiencias de vida de los trabajadores de la industria textil en sus propias palabras. El formato sencillo, que consiste en la imagen de la persona presentada junto a su cita textual, ha resultado ser conmovedor y poderoso.

“La victimización de los trabajadores de la industria textil es lo que suele mostrarse normalmente en los medios de comunicación. Aunque la industria sí tiene retos que enfrentar, los trabajadores que confeccionan ropa son personas increíbles con una gran resiliencia, y sus historias se han perdido bajo las ruinas de las tragedias en Bangladesh”, explicó Naureen Chowdhury, gerente del programa de innovación y transformación de la cadena de producción de Fundación C&A en Bangladesh, que está apoyando el proyecto.
 

“Esta iniciativa coloca a los trabajadores al centro de la escena bajo una luz con la que no se los había mostrado antes. Esto está generando respaldo público y una mayor atención de los consumidores sobre su función en la industria textil”.

La iniciativa “Made in Equality (MiE)” estaba dirigida originalmente a gente que vive en Bangladesh pero ha ‘explotado’ y trascendido fronteras, explica Naureen.  

El alcance social que ha tenido es sorprendente:

  • MiE recibió 4.5 millones de reacciones en Facebook de 11 millones de bangladesíes (42% de los usuarios de Facebook en Bangladesh)
  • Recibió 38 millones de impresiones y fue compartida globalmente.  
  • La página de Facebook obtuvo 82,000+ seguidores en un año.
  • 31% de las interacciones vinieron de usuarias mujeres y 69% de usuarios hombres. 

El poder de narrar historias      

“Hemos recibido comentarios de trabajadores migrantes que están trabajando fuera de Bangladesh diciendo que les encantan estas historias, así que estamos obteniendo el resultado que buscábamos y creando un movimiento para un llamado a la acción”.

Naureen nos dice que lo que la enorgullece del proyecto es que los resultados revelan que la gente quiere saber más sobre los trabajadores de esta industria. “El arte de contar historias no ha muerto. Las redes sociales han demostrado su poder y aunque esto apenas comienza, han generado ya un cambio y resultan ser un ecualizador que forja un vínculo directo con las realidades de los trabajadores cuyas vidas pueden ser muy diferentes a las nuestras. Sin embargo, nuestros valores, esperanzas y aspiraciones no son tan distintos”. 

Jill Tucker, directora de innovación y transformación de la cadena de producción en Fundación C&A agregó: “MiE me hace ponerme un momento en los zapatos de otra persona. No siempre es un lugar cómodo, pero me siento afortunada de poder asomarme a sus vidas, sus amores, sus pérdidas”.

Gran parte del crédito de este proyecto, dice ella, debe ser para la agencia digital que desarrolló el concepto y el sitio, WebAble.

"Nosotros hemos recibido muchas reacciones en nuestra bandeja de entrada con un solo y mismo mensaje: ¡Quiero ayudar!” dijo Monoshita Ayruani de WebAble.

 “La respuesta fue tan arrolladora que nos dejó sorprendidos. Cuando nos acercamos a nuestros sujetos, nos encantó ver que aceptaban a los extraños de forma más abierta de lo que habíamos esperado y tenían curiosidad de saber qué haríamos con sus historias. Al desarrollar “Made in Equality”, de lo que más nos dimos cuenta fue de que los trabajadores de la confección necesitan equidad, no solamente igualdad”.

¿Y ahora, qué sigue con el proyecto? 

La siguiente fase del proyecto tiene 75 historias nuevas además de campañas de video, entre otras actividades. Destacan los 10 videos de reacción de las historias ‘más gustadas’ y ‘más compartidas’ que también se compartirán con las personas que han contado su historia hasta ahora. “Nos entusiasma la idea de regresar con ellos y darles retroalimentación, ya que han dicho que en el pasado se les pidió que contaran su historia, cosa que hicieron con gusto, pero después ya no recibieron más información sobre lo que sucedió después”, dijo Naureen.

Y Maeve Galvin, oficial de programas de innovación y transformación de la cadena de producción, agregó: “El alcance de “Made in Equality” ha excedido por mucho nuestras ambiciones iniciales. Su éxito es evidencia de que la gente se preocupa y siente curiosidad por las personas que confeccionaron su ropa. Nuestro siguiente reto es explorar cómo este interés puede traducirse en impacto”.