El cultivo de algodón requiere una gran cantidad de recursos. Se pueden utilizar hasta 20,000 litros de agua para producir 1 kilo de algodón, que alcanza sólo para un par de pantalones de mezclilla y una playera. C&A Foundation, con el apoyo de Organic Cotton Accelerator (OCA), está luchando por una industria más sustentable mejorando el argumento comercial del cultivo de algodón orgánico.

Establecida en 2014, OCA concentra sus esfuerzos en construir un sector de algodón orgánico próspero que beneficie a todos, desde el agricultor hasta el consumidor. Esto representa un gran reto. Hoy en día, el algodón orgánico certificado representa menos del 1% del suministro global. Sin el apoyo adecuado, los agricultores tienen poco incentivo para hacer el cambio al cultivo orgánico. El cambio requiere habilidades nuevas, materiales diferentes, además de tiempo y capital inicial. La producción tiende a ser menor en los primeros años y para los agricultores con pocos fondos, eso simplemente no es una opción.

Pero aunque existen obstáculos, los beneficios son muy claros: una menor dependencia a los fertilizantes sintéticos y pesticidas significa un ambiente de trabajo y una tierra más sanos. Esto se traduce en mejores condiciones para la gente así como para la flora y fauna locales, y en mejores rendimientos a largo plazo. OCA está trabajando para crear las condiciones apropiadas para que el cultivo de algodón orgánico prospere, y parte de ese esfuerzo consiste en promover la transparencia en toda la cadena de suministro.

Nuestro propósito es crear una visión y una estrategia compartidas que reúnan las acciones de todos y nos lleven a avanzar en una misma dirección”
Directora ejecutiva interina - OCA Laure Heilbron

Laure Heilbron, directora ejecutiva interina de OCA, señaló: “OCA se estableció para enfrentar las barreras que detienen el cultivo del algodón orgánico. Se trata esencialmente de transformar todo el sistema. Eso comienza con el desarrollo de un movimiento de cambio en el sector del algodón orgánico. A la fecha, las marcas que quieren comprar algodón orgánico suelen trabajar con sus propios agricultores, hilanderos, fábricas y otros socios a lo largo de la cadena de suministro. Pero una sola marca no puede transformar todo un sector. Nuestro propósito es crear una visión y una estrategia compartidas que reúnan las acciones de todos y nos lleven a avanzar en una misma dirección”.

La cadena de suministro del algodón está fragmentada y no cuenta con un sistema de rastreo único y confiable; en realidad las marcas no saben si lo que están comprando es realmente orgánico, aunque tengan las mejores intenciones del mundo. “Queremos fortalecer la integridad del algodón orgánico construyendo un sistema de rastreo”, explicó Laure.

“Más cadenas de suministro simplificadas, mejores sistemas de custodia y esquemas de información más claros darán a las marcas la confianza para decir que orgánico significa realmente orgánico. Y eso a su vez quiere decir que invertirán más en agricultores orgánicos. Es una situación favorable para todos”.

Para agricultores como Kariappa de 38 años en Karnataka, India, eso significa un futuro más seguro y próspero para él y su familia. Para la industria de la moda en su conjunto significa la oportunidad de poder realmente hacer un cambio y reducir el impacto que el cultivo de algodón tiene sobre el medio ambiente. Esas son las metas por las que vale la pena luchar.